Mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Os dejo un pequeño resumen la última publicación del IPCC: cómo hacer para mitigar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero y garantizar mantener la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados. El informe es sorprendentemente escueto, y muchos lo han criticado por ser demasiado poco preciso a la hora de decirle a los responsables de decisiones públicas qué tienen que hacer…

– La ciencia pide una transición MASIVA hacia las energías renovables. Lo que algunos aquí llaman “obsesión por la renovables”, vaya. El IPCC por cierto apoya los subsidios a las renovables, que en términos monetarios por el momento no le llega a los subsidios fósiles ni a la suela del zapato. Así, el IPCC denuncia que desde 2007, de  toda la nueva potencia eléctrica con la que cuenta el mundo, solo la mitad es renovable.

– El IPCC le da preferencia al gas natural como energía de transición frente a otras fuentes, especialmente el carbón y el petróleo. ¿Por qué plantean el uso de combustible fósil de transición? Porque sin escenarios de gran mitigación, muchos actores prevén un aumento aún mayor del uso de carbón. Precisamente el informe pide sacar al carbón del sistema eléctrico en primer lugar, antes que de la cocina o la calefacción.

– La puesta en marcha de las medidas de mitigación basadas en renovables tienen que lanzarse YA. No podemos esperar a 2020.

– Deja la puerta abierta a posibles acciones de secuestro de CO2, sin embargo el informe es bastante conservador en ese sentido, calificando las posibles medidas de geoingeniería de poco probadas e inseguras.

– Los costes de mitigación energética (y es que el informe es básicamente energía), son más que asumibles.

 

 

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Cambio climático: las consecuencias del IPCC

Y aquí un breve resumen de lo que los científicos españoles que participan en el IPCC nos contaron en presentación del grupo II del IPCC.

Vaya por delante un comentario: los viajes de esta gente a Yokohama (Japón) a rematar y aprobar la versión final del informe los pagaron MAPFRE (que vive de racanear seguros), el Banco Santander, que negocia e invierte en armamento además de hipotecas y desahucios, y Ferrovial, empresa involucrada en el rescate de las autopistas. Para rescatarlas sí hay dinero, para un presupuesto digno en investigación, no.

En fin, esto fue de lo que hablaron:

Algunas de las consecuencias…

Más y mejor información y hechos, y menos especulación.

Desde el informe de 2007 se han solucionado muchísimas de las lagunas de conocimiento que había. Aunque la información sigue siendo geográficamente desigual ha seguido mejorando. Muchos de los impactos que antes de anticipaban, ahora se están constatando. Por ejemplo, la acidificación de los océanos, el blanqueo de los corales, el desfase entre los ciclos fenológicos de las comunidades…Ha salido bastante literatura científica confirmando lo que está ocurriendo.

Biodiversidad y ecosistemas

Hasta aquí la novedad. Ahora, las consecuencias reportadas por el IPCC en este informe parecen calcadas, la verdad. Con una aproximación cauta por la falta de congruencia metodológica, se han atrevido a pronosticar tasas de extinción en función de los escenarios climáticos y también a qué velocidad tendrían que migrar árboles, plantas anuales y los grupos de animales en busca de unas condiciones climáticas donde puedan vivir. En cuanto a las especies invasoras, son cautos con las consecuencias que puede tener el cambio climático. Teniendo en cuenta que depende de la especie, el grado de facilitación, los cambios de uso del suelo etc. no se atreven a hacer una predicción. Modelos de nicho ecológico dan resultados contradictorios entre ellos.

Los ríos y otros ecosistemas de agua dulce se verán fuertemente afectados y con ellos la disponibilidad de agua. muchos de ellos sin remedio. La criosfera queda fuertemente mermada hasta su completa desaparición en función del escenario de emisiones.

La anunciada subida del nivel del mar se confirma. No es que vuelvan a insistir sobre ello, es que una vez comprobado el deshielo se comprueba asimismo que el nivel del mar YA está subiendo. Y lo que venían avisando en relación a las islas del Pacífico Sur, que han perdido parte de su agua potable, es el mejor ejemplo que pueden poner. En España también se ha constatado el aumento. A partir de 60 cm. únicamente de subida, se prevén ya grandes catástrofes.

 

Más problemas sociales

El informe habla de muchos más impactos negativos que positivos que se han podido constatar sobre el rendimiento agrícola. Por primera vez, el informe hace un análisis exhaustivo de los riesgos de vulnerabilidad y pone el foco en las poblaciones empobrecidas de las áreas rurales del planeta, especialmente de África por la pérdida de soberanía alimentaria y Asia por los fenómenos costeros y eventos climáticos extremos. Evidentemente, cuanto más dependes de los recursos naturales para tu viabilidad económica y menos dinero tienes, peor. Pero también hubo palabras para una Europa en el punto de mira de las migraciones ambientales desde el sur, las denominaciones de origen difuminadas o incluso para el vino. El cambio climático no se ve como una oportunidad de ninguna de las maneras y el IPCC insiste varias veces en que el coste beneficio de las políticas actuales no es una opción. Que desconocemos el tamaño exacto de la hostia social y económica, pero que nos la vamos a pegar muy gorda. Eché de menos, eso sí, unas palabras más explícitas sobre el alcance sanitario del cambio climático.

 

Adaptación, adaptación, adaptación.

Era la palabra más repetida. A pesar de que un escenario que contenga el aumento de temperatura por debajo de los dos grados permite minimizar las necesidades de adaptación. La insistencia era sin embargo tan constante que comunicaba un mensaje absolutamente derrotista: los escenarios más positivos no son factibles pero tranquilos, que nos adaptaremos a lo que salga.

Ya. Adaptarnos en un mundo de 10.000 millones de habitantes cuando hablan de una pérdida de un rendimiento agrícola del 60%, de desplazados de las zonas rurales, de desaparición de los bosques o grandes eventos climáticos, poco énfasis hubo en explicar cómo se van adaptar las regiones a riadas, sequías… Como bien se admitió también, muchas de las actividades de adaptación compiten entre sí: por el agua para beber, regar o mantener caudales, plantar barreeras forestales…

¡¡Que la adaptación más allá de lo que ya es irremediable sea la última de las opciones!!

El próximo post será sobre el informe de mitigación, que se acaba de presentar este fin de semana.

¿Estamos a tiempo de evitar dos grados?

Estaba esperando la charla de hoy para poner dos posts seguidos sobre cambio climático, ya que en el último mes hemos tenido dos charlas de gente del IPCC presentando el primer informe, de octubre de 2013 y hoy parte de los científicos españoles que han participado en el segundo grupo de trabajo, que presentó el lunes el informe y el resumen para responsables de polítiicas.

Este primer post es un resumen de la opinión que nos dio la semana pasada Thomas Stoker, co-Chair del Grupo I del IPCC. Es decir, el grupo de los de la ciencia física. El profesor Stoker dio una charla en la Autónoma de Madrid sobre el quinto informe del IPCC. Tuvo bastante paciencia para las constantes interrupciones a la charla que se producían por las mismas personas que parecían estar más centradas en su afán de protagonismo.

Stoker recordó parte de las últimas conclusiones del IPCC: la concentración sin precedentes de CO2 en los últimos 800.000 millones de años según diferentes testigos de hielo y diferentes técnicas que hacen aumentar el muestreo estadístico, las tendencias, la congruencia y coincidencia de casi todos los modelos atmosféricos… Para al final concluir que efectivamente, hay posibilidades y buenas de poder evitar el umbral de calentamiento de los 2ºC. Afirmaba que tendría un coste el hacerlo, pero no parecía demasiado preocupado: el petróleo barato se ha acabado y con él el gran incentivo. No mencionó más que de pasada la posibilidad de usar la geoingeniería.

1.5 grados.

A Stoker le parece buena estrategia seguir abogando por pedir retener el calentamiento por debajo de 1.5º, algo que es absolutamente necesario para nuestra península, bien expuesta a los impactos del cambio climático, como todo el sur de EUropa. No es que crea que es un escenario posible, porque solo el escenario de concentración de gases de efecto invernadero RCP 2.6 hace esta temperatura posible. Eso sí, ninguno de los escenarios hace elucubraciones sobre los posibles resultados de la cumbre de París del año que viene de Naciones Unidas donde debería salir el acuerdo para intentar mantener el calentamiento por debajo de los dos grados. Si bien tenemos tan poco margen para esta trayectoria que hay razones para el pesimismo, Stoker lo planteaba para las demandas de la sociedad civil como algo realmente necesario que tenían que transmitir y comunicar al hacer presión a los gobiernos. La respuesta, no explícita, es sí, somos capaces de acuerdo al quinto informe, pero solo si hacemos algo.

Incertidumbres: Realmente Stoker cumplió su papel y fue contundente: el cambio climático existe y al margen de las variaciones naturales, que las admiten, hay una impronta clara, marcada y cada vez más acelerada en el sistema climático. Los mares se calientan más despacio, la ralentización del calentamiento durante la última década se puede explicar por dos componentes (ciclos de El Niño y la Niña y la absorción de calentamiento en las capas más profundas, aunque sin saber aún por qué no se ha absorbido hasta ahora), y todos los modelos muestran una tendencia lineal muy convergente, al contrario de lo que ocurría en el Cuarto Informe. Stoker aun así manifestaba cautela frente al aumento de los fenómenos meteorológicos extremos asociados a las precipitaciones, el impacto económico se lo dejaba a los grupos posteriores, y para él, las reconstrucciones paeloclimáticas aún tenían mucho recorrido, no habían hecho nada más que empezar.

El público ni fu ni fa, quien intervino, fue para intentar sacarle pegas metodológicas más que cualquier otra cosa.

 

 

Negacionismo climático españolazo

Mucho se ha escrito sobre cambio climático y aquellos que lo niegan. Los llamados negacionistas, que prefieren disfrazarse de escépticos. En algunos países como el Reino Unido son un problema para los científicos y aquellos agentes que necesitan estimular la reducción de emisiones. En España el problema no es tal, en parte porque tenemos una percepción más directa de las consecuencias del cambio climático debido a las sequías y olas de calor periódicas, y en parte porque nos hemos mojado siempre menos. Los negacionistas y su origen han sido desenmascarados en todo el mundo, pero qué pasa con nuestros pequeños mentirosillos? Veamos el top ten de los negacionistas. Como siempre, aparecen algunos pseudocientíficos:

1. José Mari Aznar.

Es poner en google “Aznar Cambio Climático” y comprobar otro de esos viajes ideológicos que ni el transiberiano, o Pío Moa. Aznar, de formación inspector de Hacienda, se permite decir que el consenso científico sobre el cambio climático es científicamente cuestionable en la presentación de un libro de FAES. Y que no pasa nada por unos pocos grados de más en la tierra. Este señor nació con un doctorado en física atmosférica debajo del brazo. Unos cuantos meses más tarde, se montaba un instituto verde para asesorar sobre el cambio climático, visto que efectivamente podía pillar cacho.

2. Rajoy y su primo.

Ya decía Rajoy que los patrones atmosféricos y océanicos eran impredecibles dada la incertidumbre meteorológica. Otro que confunde churras con merinas, al menos el asesor era de confianza porque era de la familia y ahora sí, tenemos un doctor en Ciencias Físicas. Pero tranquilos. En la cumbre de Río+20 Rajoy alabó la lucha contra el cambio climático y el cambio de modelo energético. Resultó un cuento. Al volver a casa quiere permitir las prospecciones petrolíferas en litorales marinos frágiles y que apostemos por energías más limpias. ¿Ahorro energético? Juas.

3. Antón Uriarte.

Supuestamente antiguo Catedratico de la Universidad del País Vasco, aunque no conste en el Directorio de la Universidad y con un escueto blog. No constan trabajos académicos suyos. Sin embargo así se le recurre a él por el comando de periodistas negacionistas del grupo Intereconomía. Tampoco tiene reparos en hacer el rídiculo en su blog, donde es muy dado a lanzar posts solo con unos cuantos datos.

4.  Gabriel Calzada

Este sí parece acreditar un título de Doctor (en Economía) y cierta relación con el mundo académico:ha acabado de rector en una universidad privada, con algo de paso por la Universidad Rey Juan Carlos. Eso sí, artículos académicos, no consta ni uno.

No es conocido por venir del mundo académico, sino por su trabajo como articulista para Libertad Digital, pero sobre todo por haber fundado el Think Tank ultra Juan de Mariana, que se han dedicado a hacer el ridículo artículo tras artículo. Por ejemplo, cuando se jactan de haber participado en una conferencia organizada por el instituo Hearland sin “dinero público”. El tertuliano de turno olvidaba decir de dónde había salido el dinero privado. Con polémica con el científico Peter Gliek incluida.

5. Manuel Toharia

Ex director del agujero económico de la ciudad de las artes y las ciencias de Valencia. Han recurrido a él muchos de los ultraderechistas mediáticos, una y otra vez.

6. Luis Carlos Campos.

Sobran comentarios. Y sin embargo, en las redes de comunicación ultras, han seguido dándole bombo.

Estos señores se han dedicado básicamente no a reanalizar la cantidad y calidad de los datos climáticos de todo el mundo. Se han dedicado básicamente a poner a parir,  por orden de intensidad a Al Gore, al IPCC, a Naciones Unidas y al ecologismo, sobre todo a Greenpeace.

Lo interesante es que una y otra vez se agarran como clavos ardiendo a cualquier referencia académica, presentable o no, que cuestione que el cambio climático es de origen antropogénico. En el mejor de los casos han logrado recopilar varias decenas de elementos escépticos. Jamás han mencionado que frente a esto, son miles de científicxs los que sin tener intereses comerciales, publican en revistas bien revisadas miles de artículos que demuestran las tendencias en el clima, y sus causas.

Los sesudos negacionistas españoles pertenecen al ridículo mundo de la ultraderecha mediática. No al mundo científico.

Aun así cualquiera de ellos puede pedir un espacio de opinión en revistas como Nature, Nature and Climate Change, Science, etc. como ciudadano, o como actor, para dar su opinión. ¿Han probado a hacerlo? Me encantaría, para ver las respuestas posteriores y su enésimo ridículo público.

Cuando la ciencia se (des)coordina

¿Somos capaces de coordinarnos como sociedad civil y como científicos?Sin-título-1

Ecologistas en Acción Córdoba me invita a dar una charla sobre biodiversidad y cambio climático, ya que tenemos un par de estudios hechos que nos sirven de base para contar unas cuantas cosillas. Con el fin de actualizarla, me dedico a recopilar algunos papers más, informes, datos… Me sorprendo cuando me topo con un mail de la Asociación de Ecología Terrestre con un enlace a una flamante web de WWF donde se modelizan un elevado número de especies de la flora peninsular española y su distribución potencial futura en escenarios de cambio climático, y enumeran medidas y recomendaciones para su conservación. Me he sorprendido bastante porque pensaba que habían hecho otro estudio, duplicando esfuerzo, tiempo y dinero. Hasta muy adentro del informe no veo que son los mismos datos publicados bajo la dirección de Ángel Felicísimo de la Universidad de Extremadura y Miguel Araújo del CSIC por encargo de la Oficina Española de Cambio Climático para plantas (algunas) y animales respectivamente. Nosotros hicimos un estudio con Amigos de la Tierra, la Fundación Biodiversidad y el CSIC con la misma metodología pero utilizando una muestra de plantas representativa de la biodiversidad española.

Y exactamente con las mismas limitaciones. Utilizar demasiadas especies implica que tienes que tirar de bases de datos de su distribución para sacar el trabajo en un plazo razonable, pero estas bases de datos están demasiado sesgadas. No hay más que ver, por ejemplo, todos tus puntos en conjunto con una capa de carreteras debajo. Es de coña comprobar cómo parece que las mayor biodiversidad la tenemos a pocos kilómetros de las vías de comunicación.

Cada vez con mayor frecuencia están apareciendo revisiones muy críticas sobre los problemas que este tipo de estudios que hemos hecho por duplicado tienen, por ejemplo no contar con la autocorrelación de los datos, el tipo de evaluación de los modelos, o la calidad del conocimiento de la distribución de las especies. Solo como ejemplos.

Efectivamente tenemos unas herramientas muy útiles. Pero también una visión muy limitada. Podemos utilizar modelos sofisticados para predecir qué va a ser de nuestra biodiversidad si se cumplen las peores predicciones del cambio climático y saber qué parches poner, pero eso no significa conservar la biodiversidad. Tiene que significar saber cuáles son las consecuencias de la crisis ambiental para poner freno a las causas. Conservar las semillas de una planta que se extingue por el cambio climático no vale para nada, frenar el cambio climático para que esa planta no se extinga, sí.