Cambio climático: las consecuencias del IPCC

Y aquí un breve resumen de lo que los científicos españoles que participan en el IPCC nos contaron en presentación del grupo II del IPCC.

Vaya por delante un comentario: los viajes de esta gente a Yokohama (Japón) a rematar y aprobar la versión final del informe los pagaron MAPFRE (que vive de racanear seguros), el Banco Santander, que negocia e invierte en armamento además de hipotecas y desahucios, y Ferrovial, empresa involucrada en el rescate de las autopistas. Para rescatarlas sí hay dinero, para un presupuesto digno en investigación, no.

En fin, esto fue de lo que hablaron:

Algunas de las consecuencias…

Más y mejor información y hechos, y menos especulación.

Desde el informe de 2007 se han solucionado muchísimas de las lagunas de conocimiento que había. Aunque la información sigue siendo geográficamente desigual ha seguido mejorando. Muchos de los impactos que antes de anticipaban, ahora se están constatando. Por ejemplo, la acidificación de los océanos, el blanqueo de los corales, el desfase entre los ciclos fenológicos de las comunidades…Ha salido bastante literatura científica confirmando lo que está ocurriendo.

Biodiversidad y ecosistemas

Hasta aquí la novedad. Ahora, las consecuencias reportadas por el IPCC en este informe parecen calcadas, la verdad. Con una aproximación cauta por la falta de congruencia metodológica, se han atrevido a pronosticar tasas de extinción en función de los escenarios climáticos y también a qué velocidad tendrían que migrar árboles, plantas anuales y los grupos de animales en busca de unas condiciones climáticas donde puedan vivir. En cuanto a las especies invasoras, son cautos con las consecuencias que puede tener el cambio climático. Teniendo en cuenta que depende de la especie, el grado de facilitación, los cambios de uso del suelo etc. no se atreven a hacer una predicción. Modelos de nicho ecológico dan resultados contradictorios entre ellos.

Los ríos y otros ecosistemas de agua dulce se verán fuertemente afectados y con ellos la disponibilidad de agua. muchos de ellos sin remedio. La criosfera queda fuertemente mermada hasta su completa desaparición en función del escenario de emisiones.

La anunciada subida del nivel del mar se confirma. No es que vuelvan a insistir sobre ello, es que una vez comprobado el deshielo se comprueba asimismo que el nivel del mar YA está subiendo. Y lo que venían avisando en relación a las islas del Pacífico Sur, que han perdido parte de su agua potable, es el mejor ejemplo que pueden poner. En España también se ha constatado el aumento. A partir de 60 cm. únicamente de subida, se prevén ya grandes catástrofes.

 

Más problemas sociales

El informe habla de muchos más impactos negativos que positivos que se han podido constatar sobre el rendimiento agrícola. Por primera vez, el informe hace un análisis exhaustivo de los riesgos de vulnerabilidad y pone el foco en las poblaciones empobrecidas de las áreas rurales del planeta, especialmente de África por la pérdida de soberanía alimentaria y Asia por los fenómenos costeros y eventos climáticos extremos. Evidentemente, cuanto más dependes de los recursos naturales para tu viabilidad económica y menos dinero tienes, peor. Pero también hubo palabras para una Europa en el punto de mira de las migraciones ambientales desde el sur, las denominaciones de origen difuminadas o incluso para el vino. El cambio climático no se ve como una oportunidad de ninguna de las maneras y el IPCC insiste varias veces en que el coste beneficio de las políticas actuales no es una opción. Que desconocemos el tamaño exacto de la hostia social y económica, pero que nos la vamos a pegar muy gorda. Eché de menos, eso sí, unas palabras más explícitas sobre el alcance sanitario del cambio climático.

 

Adaptación, adaptación, adaptación.

Era la palabra más repetida. A pesar de que un escenario que contenga el aumento de temperatura por debajo de los dos grados permite minimizar las necesidades de adaptación. La insistencia era sin embargo tan constante que comunicaba un mensaje absolutamente derrotista: los escenarios más positivos no son factibles pero tranquilos, que nos adaptaremos a lo que salga.

Ya. Adaptarnos en un mundo de 10.000 millones de habitantes cuando hablan de una pérdida de un rendimiento agrícola del 60%, de desplazados de las zonas rurales, de desaparición de los bosques o grandes eventos climáticos, poco énfasis hubo en explicar cómo se van adaptar las regiones a riadas, sequías… Como bien se admitió también, muchas de las actividades de adaptación compiten entre sí: por el agua para beber, regar o mantener caudales, plantar barreeras forestales…

¡¡Que la adaptación más allá de lo que ya es irremediable sea la última de las opciones!!

El próximo post será sobre el informe de mitigación, que se acaba de presentar este fin de semana.