Consejeros de Medio Ambiente y Biodiversidad

La semana pasada aprovechaba el buen tiempo del miércoles para ir a escalar sin las cada vez más habituales masificaciones. Riscos pedriceros, un puñado de cacharros y una cuerda para hacer tres largos en simple.  Al pasar hacia el aparcamiento de Cantocochino veíamos en el Collado de Quebrantaherraduras al séquito local esperando la aparición de Borja Sarasola. Según ABC, para instalar cajas nidos que protejan el Parque Nacional y unas trampas de feromonas.Toma ya, así de efectivas son las cajas nido. Era justo lo que hacía falta. Efectivamente, el Consejero de Medio Ambiente es aficionado a acompañarse de grupos de pelotas y escenificar pequeños paripés en el nuevo Parque Nacional de Guadarrama. Pero el propósito de este, es un leñazo a toda lógica: cajas nido para proteger la biodiversidad. ¿Por qué?

No soy capaz de encontrar en el Curriculum Vitae del consejero formación relacionada con el medio ambiente. Leí una vez que tenía un tío presidente de una federación de caza, o algo así. Por eso hay que explicarle por qué para proteger la biodiversidad hacen falta otras cosas y que este tipo de actos por sí mismos, pues no sirven para mucho.

Se lo explicamos: Señor Sarasola, usted se ha ido a poner cajas nido en una magnífica zona repoblada con pino silvestre y Cupressus arizonica con un magnífico sotobosque de jara pringosa. Donde debería haber permanecer un bosque de encinas, robles, madroños, alcornoques, pinos, jaras, y aromáticas, las políticas forestales del franquismo (sí, la herencia recibida) nos ha dejado un ecosistema simplificado. En buena parte del Parque Nacional, los valores biológicos de Guadarrama quedan mermados y la biodiversidad reducida a plantaciones monoespecíficas. Señor Sarasola, una plantación de árboles no es un bosque así que no puede esperar usted la biodiversidad de un bosque. Es por eso que su nuevo paripé colocando cajas nido, poco favor le va a hacer a la biodiversidad. Igualmente poca solución le va a dar usted a las plagas de procesionaria cuando todo el paisaje no va a hacer sino favorecerlas.

Si quiere usted favorecer la biodiversidad en La Pedriza, le sugiero algunas cosas:

– Replantee el plan forestal para favorecer la sucesión secundaria y que con el tiempo, se renaturalice en la medida de lo posible el bosque climácico. Puede usted proteger la vegetación de las cabras. Ya puestos, puede defender el ecosistema entero: puede preservar las poblaciones de competidores de las cabras, y sobre todo puede preservar los depredadores naturales de los herbívoros. Es decir, protéjalos de la plaga de los cazadores. Eso sí es una plaga y no la procesionaria. La procesionaria será menos dañina sobre los pinos (que no son precisamente lo más valioso de la zona) en tanto que eso sea de verdad un bosque y no un caldo de cultivo para plagas.

– Restrinja el uso lúdico del Parque. Esto es un Parque Nacional, o qué se pensaba? Más publicidad para el área son más turistas… Bicicletas que erosionan caminos y suelo porque se han empeñado en que pueden ir fuera de pista: y de paso, los espantan todo. A lo mejor sus cajas nido son para que las aves que huyen despavoridas encuentren un refugio…

– Proteja los ríos. Empezando por el Manzanares. No deje construir casas en terrenos protegidos. Respete la Directiva de Baños, la Directiva de Habitats, obligue al ayuntamiento de Manzanares el Real a cortar los vertidos al río.

– Promuevan la educación ambiental. Con un poco de dinero de la Gürtel o de las subvenciones a colegios religiosos pueden conseguir jóvenes ciudadanos concienciados.

– Promueva un transporte sostenible dentro del Gobierno autonómico. Dada la poca relación de su experiencia laboral con el medio ambiente, a lo mejor no lo sabe, pero la contaminación y los gases de efecto invernadero son una amenaza directa para la biodiversidad. Y la afición a recortar el transporte público que tiene su gobierno, no lo favorece.

– Por último, póngase a trabajar por favor. Deje de irse todos los días a hacer un teatrillo colocando cajas nido, soltando aves de un centro de recuperación o presentar mapas. La biodiversidad se lo agradecerá y los que nos hemos preocupado por ella también.

La visita de APIA al Parque Nacional de Guadarrama.

A principios del mes de octubre de 2013 la web de APIA nos dejaba la crónica de la visita que el recién creado Parque Nacional del Guadarrama les había organizado. Acudieron, según veo en las fotos, periodistas referentes del medio ambiente y de la ciencia: la enorme Rosa María Tristán, Eduardo Viñuales como autor de la crónica, acompañados por Basilio Rada, Director de Parques Nacionales y Eduardo Martínez de Pisón, la figura más visible de la gestación de este Parque Nacional.

Escribo este post porque considerando el inmenso valor de APIA y lo que han venido aportando, me parece impensable una visión tan idílica y complaciente ni de la visita, ni de la visión del parque ni de las personas que les acompañaron. Aquí, mi respuesta a APIA.

Queridos y queridas periodistas ambientales, os habéis hecho eco de múltiples denuncias ambientales de sociedades científicas y ambientalistas, y habéis sido la mejor organización de comunicación para informar a la sociedad civil en materia de medio ambiente. Lo siento, pero una narración de APIA en relación a lo que está pasando en un “Parque Nacional” como este tiene que dar lugar a otro tipo de narraciones mucho más críticas.

El proceso

Una broma pesada

Martínez de Pisón es una referencia en el mundo académico (personal de la Autónoma de Madrid) y un clásico Guadarramista. Pisón acompañó la excursión de los periodistas como buen conocedor de estas cumbres. Junto a él, el Director de Parques Nacionales, Basilio Rada, al que trincaron cazando con los señoritos en el Parque Nacional de Cabañeros.

Señor Pisón, ¿qué carajo fue lo que pasó en el diseño del Parque? A un espacio protegido que desprecia el Pinar de los Belgas, La Pedriza del Manzanares o Valsaín, o que ha intentado subordinar la conservación de las cumbres al puto esquí. Que alguien me explique qué ido pasando a lo largo del tiempo con los límites del Parque y quién ha diseñado estos límites finales por favor.

El propósito

Yo creía que la figura de Parque Nacional se proponía para darle la mayor protección a un entorno. Vamos a ver, en un mundo donde para asegurar cierta calidad de vida necesitamos depredar cuanta más tierra mejor, proteger íntegramente una zona significa renunciar a explotar esos recursos naturales. No cultivamos, no deforestamos, no esquiamos, o no escalamos. Si podemos, disfrutamos, y si no, a casa. Por eso priorizamos áreas de protección en función de criterios de representatividad de los ecosistemas o valor biológico o ecosistémico. Parece que muchos  lo han entendido al revés. Y entienden un Parque Nacional como un reclamo para el turismo, para que la gente acuda a tirarse bolas de nieve, o para construirse un chalet con vistas. Y cuando no queremos la protección integral o no (les) interesa, para eso están otras figuras, como la socorrida de los Parques Naturales.  Pero no llaméis Parque Nacional a algo que no lo es.

APIA y los teletubbies

Le colgaron a APIA en el post un acertado comentario donde decían que solo faltaban los teletubbies en su excursión. Es verdad. ¿Dónde ha quedado el sentido crítico a todo lo que ha pasado en la Sierra de Guadarrama y los atentados ambientales que sufre día sí, día no? Tenemos unas fantásticas lagunas glaciares a los pies de Peñalara pero hemos destrozado el nacimiento del Manzanares, el Alto de las Guarramillas es una romería, el puto esquí acecha en las crestas… Lo que está pasando con las espacios naturales y menos urbanizados en la Comunidad de Madrid, no es, ni mucho menos, de recibo. Yo quiero que se visibilicen los destrozos ambientales que se perpretan, y no acepto una visión idílica de algo que no lo es. ¿o sí?

Les propongo una visita alternativa: pásense ustedes por La Pedriza un sábado de Julio. La Pedriza es una zona geológicamente singular, Reserva de la Biosfera, que alberga entre otras cosas importantes poblaciones de algunas plantas bulbosas, buitre negro, Erysimum penyalarense en algunos rincones de las cumbres. Tiene un paisaje alucinante y alberga el curso alto del río Manzanares.

Queridos amigos de APIA, empiecen la visita en la cola de la barrera, donde suele haber unos 100 coches de media esperando para entrar con el motor encendido durante toda la mañana. Recorrerán ustedes con poca compañía el sendero de Quebrantaherraduras hasta Canto Cochino. Digo poca compañía porque poca gente se molesta en caminar cuarenta minutos y dejar el coche fuera, sobre todo porque las neveras repletas de cerveza pesan. No hemos venido nada más que a sentarnos, chapotear y beber. Una vez en Canto Cochino comprueben la legalidad de los chirniguitos que hay, y la dudosa ética de la mayoría de los charquistas que colonizan las pozas del Manzanares. Ya no es un río, lo han convertido en un aquapark. Dense una vuelta para ver la erosión de las mountain bike y su free ride descontrolado sobre caminos y pistas, la cantidad de mierda que hay, el nivel de ruido, radiocassettes, residuos en el río… ¡Sí, hablamos de un Parque Nacional!

¿Soy el único que se resiste órganicamente a calificar esto de Parque Nacional?