Negacionismo climático españolazo

Mucho se ha escrito sobre cambio climático y aquellos que lo niegan. Los llamados negacionistas, que prefieren disfrazarse de escépticos. En algunos países como el Reino Unido son un problema para los científicos y aquellos agentes que necesitan estimular la reducción de emisiones. En España el problema no es tal, en parte porque tenemos una percepción más directa de las consecuencias del cambio climático debido a las sequías y olas de calor periódicas, y en parte porque nos hemos mojado siempre menos. Los negacionistas y su origen han sido desenmascarados en todo el mundo, pero qué pasa con nuestros pequeños mentirosillos? Veamos el top ten de los negacionistas. Como siempre, aparecen algunos pseudocientíficos:

1. José Mari Aznar.

Es poner en google “Aznar Cambio Climático” y comprobar otro de esos viajes ideológicos que ni el transiberiano, o Pío Moa. Aznar, de formación inspector de Hacienda, se permite decir que el consenso científico sobre el cambio climático es científicamente cuestionable en la presentación de un libro de FAES. Y que no pasa nada por unos pocos grados de más en la tierra. Este señor nació con un doctorado en física atmosférica debajo del brazo. Unos cuantos meses más tarde, se montaba un instituto verde para asesorar sobre el cambio climático, visto que efectivamente podía pillar cacho.

2. Rajoy y su primo.

Ya decía Rajoy que los patrones atmosféricos y océanicos eran impredecibles dada la incertidumbre meteorológica. Otro que confunde churras con merinas, al menos el asesor era de confianza porque era de la familia y ahora sí, tenemos un doctor en Ciencias Físicas. Pero tranquilos. En la cumbre de Río+20 Rajoy alabó la lucha contra el cambio climático y el cambio de modelo energético. Resultó un cuento. Al volver a casa quiere permitir las prospecciones petrolíferas en litorales marinos frágiles y que apostemos por energías más limpias. ¿Ahorro energético? Juas.

3. Antón Uriarte.

Supuestamente antiguo Catedratico de la Universidad del País Vasco, aunque no conste en el Directorio de la Universidad y con un escueto blog. No constan trabajos académicos suyos. Sin embargo así se le recurre a él por el comando de periodistas negacionistas del grupo Intereconomía. Tampoco tiene reparos en hacer el rídiculo en su blog, donde es muy dado a lanzar posts solo con unos cuantos datos.

4.  Gabriel Calzada

Este sí parece acreditar un título de Doctor (en Economía) y cierta relación con el mundo académico:ha acabado de rector en una universidad privada, con algo de paso por la Universidad Rey Juan Carlos. Eso sí, artículos académicos, no consta ni uno.

No es conocido por venir del mundo académico, sino por su trabajo como articulista para Libertad Digital, pero sobre todo por haber fundado el Think Tank ultra Juan de Mariana, que se han dedicado a hacer el ridículo artículo tras artículo. Por ejemplo, cuando se jactan de haber participado en una conferencia organizada por el instituo Hearland sin “dinero público”. El tertuliano de turno olvidaba decir de dónde había salido el dinero privado. Con polémica con el científico Peter Gliek incluida.

5. Manuel Toharia

Ex director del agujero económico de la ciudad de las artes y las ciencias de Valencia. Han recurrido a él muchos de los ultraderechistas mediáticos, una y otra vez.

6. Luis Carlos Campos.

Sobran comentarios. Y sin embargo, en las redes de comunicación ultras, han seguido dándole bombo.

Estos señores se han dedicado básicamente no a reanalizar la cantidad y calidad de los datos climáticos de todo el mundo. Se han dedicado básicamente a poner a parir,  por orden de intensidad a Al Gore, al IPCC, a Naciones Unidas y al ecologismo, sobre todo a Greenpeace.

Lo interesante es que una y otra vez se agarran como clavos ardiendo a cualquier referencia académica, presentable o no, que cuestione que el cambio climático es de origen antropogénico. En el mejor de los casos han logrado recopilar varias decenas de elementos escépticos. Jamás han mencionado que frente a esto, son miles de científicxs los que sin tener intereses comerciales, publican en revistas bien revisadas miles de artículos que demuestran las tendencias en el clima, y sus causas.

Los sesudos negacionistas españoles pertenecen al ridículo mundo de la ultraderecha mediática. No al mundo científico.

Aun así cualquiera de ellos puede pedir un espacio de opinión en revistas como Nature, Nature and Climate Change, Science, etc. como ciudadano, o como actor, para dar su opinión. ¿Han probado a hacerlo? Me encantaría, para ver las respuestas posteriores y su enésimo ridículo público.